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Les Documents de travail
Atelier RIOB

MONITOREO Y GESTIÓN DE LOS RECURSOS HÍDRICOS EN LA REPÚBLICA DE CUBA

 

Jorge Luis Aspiolea Roig

Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos
Vintudes # 680, Esq. a Belascoain
Centro Habana - República de Cuba

 

El desarrollo económico de cualquier país impone como necesidad objetiva el aprovechamiento racional de sus recursos naturales, entre ellos el agua desempeña un papel fundamental.

El aseguramiento del agua es condición obligatoria al desarrollo agropecuario e industrial y premisa indispensable para el bienestar y la salud del hombre.

El problema del aprovechamiento de los recursos hidráulicos requiere programas, investigaciones, proyectos e inversión que respondan a las necesidades del desarrollo nacional, y para eso es imprescindible el conocimiento cabal de los recursos actuales y potenciales, así como las medidas necesarias para la preservación de los recursos contra la contaminación, ya que cualquier modificación del estado natural del recurso atenta contra la disponibilidad y amplio uso.

En la década del sesenta se comenzaron los trabajos de planeamiento pero no fue hasta el período 1972-1976 que se elaboró el esquema de aprovechamiento complejo de los recursos hídricos y agrarios de la República de Cuba, donde se definieron los siguientes aspectos:

Fondo agrario y condiciones agroclimáticas

Recursos hídricos y regulación del escurrimiento

Balance hidroeconómico

Riego de diferentes cultivos

Abasto de agua a la población, industria y ganadería

Aprovechamiento de los recursos hidráulicos y protección del medio ambiente

Volúmenes de trabajo

Inversiones

Recursos humanos y materiales

 

Este trabajo posteriormente se ha ido actualizando a partir de los esquemas regionales precisados, los cuales rigen el programa de desarrollo. Estando previstas las acciones futuras, al aprovechamiento integral de las inversiones realizadas.

El Potencial Aprovechable de los recursos hidráulicos actualmente en el país asciende a 13 285 millones m³ tomando en cuenta las instalaciones y obras hidráulicas existentes y las capacidades instaladas de derivación y extracción de agua subterránea, de ellas 8 790 en captaciones superficiales reguladas y no reguladas y 4 495 en fuentes subterráneas. De este volumen disponible, anualmente se planifican la utilización de cerca de 10 000 millones de m³ para las diferentes actividades económicas y sociales del país, correspondiendo el 70 % al riego, el 20 % al abasto a población y el 10 % para otras actividades.

Desde hace cerca de 2 décadas se iniciaron en el país los trabajos de planificación del uso del agua a corto plazo, que abarca desde la asignación de cuotas de consumo con carácter permanente para los diferentes usos y el censo de consumo del agua hasta la planificación anual del uso del agua.

Cada año a partir de los planes económicos de las entidades usuarias y de las disponibilidades de los recursos, se elabora el plan de asignación, estableciendo las prioridades correspondientes. El plan de asignación del agua es la base para la operación de las fuentes y la entrega de agua a los usuarios.

Para el control de las entregas de agua a los usuarios y la explotación de las fuentes, el país cuenta con una red de puntos hidrométricos de cerca de 700 obras que miden actualmente el 85 % de las entregas a los usuarios. Se trabaja en el completamiento de esta red para alcanzar en 1998 el 90 %, con meta de llegar al 2000 con el 100 % del agua medida.

Todo el proceso de planificación y control del uso del agua se realiza en los Complejos Hidráulicos, estructura de base del sistema del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, los cuales dividen al país en 31 entidades territoriales.

El Complejo Hidráulico no es más que el conjunto de cuencas superficiales y subterráneas y obras hidráulicas de captación, conducción protección contra inundaciones, recarga del manto subterráneo, así como las redes de observación del ciclo hidrológico, etc., que tienen una unidad territorial y guardan una relación funcional entre sí y con los usuarios de las aguas, incluyendo el abasto de agua a los acueductos y la generación de energía eléctrica.

Para el aprovechamiento de los recursos hidráulicos, se han invertido cerca de 2 000 millones de pesos en obras de ingeniería tales como:

223 Presas

798 Micropresas

11 Grandes Estaciones de Bombeo

778 km de Canales Magistrales

1277 km de Obras de Protección contra inundaciones.

 

Para su funcionamiento integral, éstos se subdividen en zonas de explotación que pueden abarcar uno o más municipios, contando en cada uno con un representante, que es vínculo entre las entidades municipales y la sociedad con la actividad hidráulica.

Entre las funciones fundamentales de los Complejos Hidráulicos están:

Operar presas, derivadoras, canales magistrales y estaciones de bombeo para la entrega de agua a los usuarios en la cantidad, con la calidad y en el momento oportuno que lo requieran los usuarios de acuerdo con los planes económicos aprobados, para asegurar el más eficiente aprovechamiento del recurso.

Controlar las extracciones y el uso del agua a los consumidores desde las cuencas subterráneas.

Realizar los trabajos relativos al registro, control y cobro del servicio de provisión de agua y del derecho de uso de los usuarios.

Operar las obras de protección contra inundaciones y recargas del manto subterráneo.

Realizar las observaciones y otros trabajos de campo relativo a la vigilancia técnica de las obras.

Realizar los trabajos directamente vinculados al territorio para desarrollar, operar y mantener las redes de observación sistemática de las variables del ciclo hidrológico, atendidas por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (lluvias, evaporación, escurrimiento superficial y subterráneo).

Captar, revisar y procesar el dato primario de las observaciones de la red.

Operar dentro del territorio lo que corresponde a los servicios de prevención hidrológica de la sequía, huracanes y lluvias intensas.

Ejecutar y controlar, según el caso, los trabajos ligados directamente al territorio para asegurar el cumplimiento de la Ley de Protección del Medio Ambiente y el Decreto-Ley de las Aguas Terrestres, y las disposiciones complementarias en todo lo relativo al saneamiento y protección de las aguas terrestres, los cauces naturales y las obras hidráulicas bajo su responsabilidad.

Mantener el monitoreo sistemático del agua, el comportamiento y características de los focos contaminantes (Red-Cal), su influencia sobre los cuerpos receptores, ejecutando las acciones para detener, atenuar o eliminar su efecto contaminante.

Chequear el cumplimiento de las regulaciones en las zonas de protección sanitaria de las fuentes de abasto a la población y las franjas de protección de los cuerpos de agua.

Coordinar las acciones necesarias con organismos y entidades estatales o privados y la población en cuanto a las tareas relativas a la protección de las aguas interiores en el territorio.

Atender todo lo relacionado con la generación de energía eléctrica y operación de mini y pequeñas centrales hidroeléctricas.

Operar y mantener las instalaciones y atender el registro y cobro del servicio de provisión de agua.

Son muchas las tareas desarrolladas por los Complejos Hidráulicos en estos más de 10 años de trabajo.

El aseguramiento y control de las aguas constituye su actividad fundamental, para lo cual cuenta con una amplia red de comunicaciones y una organización encargada de todo lo relacionado con la vigilancia técnica y el mantenimiento de las obras, con vista a garantizar su funcionamiento.

Para el conocimiento y control del ciclo hidrológico, aspecto fundamental en el manejo y protección de los recursos hidráulicos, el país cuenta con una red de observaciones hidrológicas distribuidas convenientemente en todo el territorio nacional, tanto en zonas llanas como montañosas, que permiten la medición de la lluvia, la evaporación, el escurrimiento de los ríos, el transporte de sedimentos y los niveles de las aguas subterráneas. Estas redes están compuestas por:

 

Concepto

Cantidad

Estaciones pluviométricas

2806

Estaciones pluviográficas

310

Estaciones hidrometeorológicas

76

Estaciones hidrométricas

64

Puntos hidrométricos

207

Pozos de observación del agua subterránea 2704

 

Dentro del total de estaciones pluviométricas que conforman la red básica, 692 pluviómetros integran el sistema de información diaria de la lluvia, que en menos de 2 horas la información es recepcionada, procesada, almacenada y emitida mediante un proceso automatizado a las entidades en la nación y provincia que requieren de las mismas.

En 387 de los 2 704 pozos que conforman la Red Básica Nacional de Observación de los niveles de agua subterránea, se controla además el estado de la intrusión salina en el caso de las cuencas abiertas al mar. Esta red brinda información sobre la composición química de las aguas subterráneas y permite ejercer el control sobre las cuencas, evaluar los recursos y reservas existentes y predecir el comportamiento de las mismas con vista a su explotación racional. El servicio hidrológico posee además una red de control de calidad del agua con 1 800 puntos de observación, el monitoreo sistemático de la calidad de las aguas interiores se realiza a través de esta red distribuida por todo el territorio nacional destinadas en un 34 % al monitoreo de las aguas superficiales y en un 66 % al de las aguas subterráneas. Esta red está soportada por un sistema de laboratorios provinciales de química y biología de las aguas y un laboratorio central, en los que se cuenta con el personal y recursos necesarios, para además dictar y emitir recomendaciones requeridas en caso de contaminaciones accidentales por manejos inadecuados en la disposición de residuales.

El profundo proceso de transformaciones económicas y sociales que ha tenido lugar en los últimos 30 años ha repercutido lógicamente en la calidad de las aguas y del medio en general, resultando el agua el recurso natural más agredido de acuerdo al nivel de desarrollo alcanzado.

En las condiciones actuales de desarrollo, las tendencias principales de la degradación de la calidad de las aguas viene dada por el incremento de los nitratos en las aguas subterráneas, producto de la infiltración de compuestos nitrogenados o por contaminación fecal; por el aumento de los cloruros en algunos tramos de acuíferos costeros y por la presencia de contaminación bacteriológica por infiltración o disposición en los cuerpos de agua de residuales domésticos y otros residuales orgánicos. La contaminación, producto de otros compuestos químicos dañinos, no resulta de significación.

En nuestro país los problemas de la protección del medio ambiente y de los recursos naturales reciben una permanente atención. En ello desempeña un papel decisivo, las Comisiones Provinciales de Medio Ambiente, que bajo la dirección de la Comisión Nacional de Medio Ambiente y de los Gobiernos, despliegan una intensa labor coordinadora encaminada a la solución de múltiples problemas, sustentando por la ley del Medio Ambiente, el Decreto-Ley de las Aguas Interiores y la Ley Forestal.

El Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos a través del ejercicio de la Inspección Estatal, viene compulsando acciones encaminadas a solucionar o disminuir los problemas de contaminación de las aguas interiores.

La promulgación del Decreto-Ley de las Aguas Interiores y su Reglamento, así como el Decreto sobre las Contravenciones personales de las regulaciones establecidas para la protección y uso racional del agua coadyuvan al ejercicio de las acciones más efectivas para el control y preservación de los recursos hidráulicos

La evolución de la cobertura en los servicios de abasto de agua y saneamiento, en los últimos 35 años, si bien no reflejan saltos espectaculares, expresan desde la década del 60 un sostenido crecimiento indicativo de la política llevada a cabo por el Gobierno de dedicar los mayores esfuerzos también, a la satisfacción de las necesidades sociales y ambientales de la población.

Nótese que en el año 1980 se beneficiaban con servicio de agua interdomiciliaria 4.9 millones de personas, casi el doble que 20 años atrás y en 1990 se registraban 1.6 millones de personas que incrementaban este beneficio. A continuación reflejamos el estado actual de las coberturas de los servicios de Acueducto y Alcantarillado.

 

Niveles de cobertura del servicio de Acueducto

Sector

Población

Total servida

Conexión domiciliaria

Servicio público

Fácil acceso

 

(Miles)

(Miles)

(%)

(Miles)

(%)

(Miles)

(%)

(Miles)

(%)

Urbano

8234.9

8058.3

97.9

6571.6

79.8

458.7

5.6

1028.0

12.5

Rural

2802.7

2103.3

75.0

804.0

28.7

340.5

12.1

958.8

34.2

Total

11037.6

10161.6

92.1

7375.6

66.8

799.2

7.2

1986.8

18.0

 

 

Niveles de cobertura del servicio de Alcantarillado

Sector

Población

Total servida

Alcantarillado

Fosas y Letrinas

 

(Miles)

(Miles)

(%)

(Miles)

(%)

(Miles)

(%)

Urbano

8234.9

7789.3

94.6

3644.6

44.3

4144.7

50.3

Rural

2802.7

2192.2

78.2

129.0

4.6

2063.2

73.6

Total

11037.6

9981.5

90.4

3773.6

34.2

6207.9

56.2

 

 

El programa de acceso de agua potable y saneamiento en el sector rural ha tenido un avance significativo como consecuencia del programa rural nacional aprobado por el Gobierno del país, el cual busca lograr en el año 2000 que todos los poblados rurales dispongan de acceso adecuado al agua potable y al saneamiento. Debe destacarse que sólo en los años 1996 y 1997 se beneficiaron 883 comunidades rurales con una población de 364 821 personas.

La comunidad, con su Delegado ante el Gobierno como coordinador, es el ejecutor de las acciones locales del proyecto, muchos de las cuales se han realizado con cooperación en su financiamiento por donaciones de Organismos y Organizaciones no Gubernamentales.

Otra organización que comienza a desarrollarse en el país para completar la administración y el control de las aguas dulces son las Organizaciones Intermedias de Riego, que en dependencia de sus dimensiones físicas y el volumen de agua que maneja, puede ser una Empresa o una cooperativa de usuarios, con las siguientes funciones:

Operar y mantener la red de canales primarios y secundarios y Estaciones de Bombeo vinculadas a estos canales.

Medir la entrega de agua a cada usuario y facturarla.

Coordinar con los usuarios las demandas de agua, consolidarlas y solicitarla al Complejo Hidráulico.

Coordinar con los usuarios las épocas para dar mantenimiento a las obras hidráulicas que impliquen paralización del riego.

Coordinar con los usuarios las técnicas de riego, las normas netas y brutas y la eficiencia, garantizando de esta forma el uso racional del agua en el riego;

o sea garantizan el vínculo entre el productor y los Complejos hidráulicos y asegura el uso racional del agua.

Con estas entidades, los acueductos y los Complejos Hidráulicos, quedarán cubiertas todas las capacidades institucionales para asegurar una adecuada administración, control y protección de las aguas dulces de la República de Cuba.




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